Vuelven los dirigibles, pero esta vez con pilas de hidrógeno

Fue un 6 de mayo de 1937 un día que se quedaría grabado en Estados Unidos por un terrible accidente que muchos de los presentes describirían como lo más cercano de estar en el infierno.

Se trata del famoso incendio que devoró en cuestión de segundos el titánico dirigible Hinderburg como si fuese un inmenso meteoro en llamas colapsando sobre el suelo dramática y caóticamente.

Este dirigible tipo zeppelin de construcción alemana quedó en la historia no solo por levantar un fuego tan alto como un volcán, también por cobrar 36 víctimas y poniendo fin a un futuro prometedor en cuestión de transporte que apenas estaba emergiendo.

CONTINUAR

Fue un suceso tan marcado, que los dirigibles pasaron a la historia en ese momento antes de siquiera poder probar su gran potencial, y eso incluyó a su hermano mayor el dirigible LZ 129 Hinderburg que sobrevolaba Friedrichshafen, Alemania, que tocó suelo dos días después del evento para nunca más volver a volar con pasajeros.

Ni siquiera el LZ 130 Graf Zeppelin II, el dirigible más nuevo que aún se encontraba en proceso de construcción pudo alzar el vuelo de forma comercial, y terminó desmantelado tres años después.

Fue así como rápida y gradualmente los dirigibles nunca más volvieron a surcar los cielos con el temor de que otro incidente igual pudiese suceder esta vez encima de una ciudad o pueblo donde las consecuencias podrían ser incalculables.

Dejaron a unos ingenieros crear el parque acuático más mortífero del mundo

Un poco de historia, relatando el fin del Titanic volador que murió el día que zarpó

Todo mundo conoce la historia del Titanic principalmente por la película con el mismo nombre que rompió record en taquilla y quedó invicto hasta hace relativamente poco, que básicamente narra el drama detrás del barco comercial más grande, indestructible y potente del mundo (en aquel entonces) que terminó irónicamente hundiéndose.

Pues exactamente lo mismo pasó con este dirigible de 1936, donde Hindenburg iba a romper su record como el dirigible más grande del mundo, orgullo de los nazis y motivo de pavonearse por todas las posibilidades que esta traería, como viajar a través del Atlántico en una ridícula cantidad de tres días.

Esta inmensidad era capaz de transportar a 72 pasajeros de alta alcurnia, rodeándose de lujos en su interior como un piano, sistema de calefacción, miradores, salas para fumar y toda clase de experiencias que quisiera vivir toda persona pudiente de la época.

El dirigible alemán elevó el vuelo en su natal Alemania y tomó la línea intercontinental que conecta al país europeo con Brasil, un trayecto ya conocido por el más antiguo Graf Zeppelin que servía como medio de transporte con destino final a Estados Unidos.

Islandia invita a turistas a pasear sobre la lava de su volcán activo

Hindenburg ya se encontraba llegando por primera vez a su destino en Lakehurst, Nueva Jersey cuando el dirigible explotó en llamas a varios metros de la tierra, cobrando la vida de 13 pasajeros, 22 tripulantes y una persona en tierra.

¿La causa? según el libro que documenta el fatídico hecho » Zeppelin Hindenburg: An Illustrated History of LZ-129″ se debió a una descarga electrostática atmosférica, como la que producen los rayos entre las nubes y la tierra.

Pero hasta la fecha, los expertos dicen que aún es imprecisa la causa, pues pudo haber sido una chispa en la estructura de metal, una creciente carga electica de la cubierta textil del dirigible, o un fenómeno atmosférico llamado «efecto corona».

Fue así como 200 mil metros cúbicos de hidrógeno altamente inflamable almacenado de forma presurizada, explotó como si fuese una bomba desde adentro, precipitando la góndola con decenas de pasajeros sobre el campo, afortunadamente sobreviviendo la mayoría de ellos.

Desde entonces, todo el mundo fue testigo de que los dirigibles realmente necesitan solo un mal día para encenderse en llamas, haciéndolo inviable para los viajes comerciales como se tenía planeado, dejándolo completamente en el olvido…hasta ahora.

Una ruta por los parques naturales más interesantes americanos

Fundador de Google revive los dirigibles en su nuevo proyecto secreto ahora revelado

El co-fundador de la grande del internet, Sergey Brin, tenía un proyecto secreto que se lo guardó muy bien hasta hace unos años, cuando finalmente nos enteramos de que se encontraba en proceso de regresar los dirigibles al aire.

Junto con la NASA ha comenzado la construcción de un dirigible enorme que se desarrollaría dentro de un hangar del Ames Research Center de los líderes de la aeronáutica espacial.

Sin embargo, pese al avance tecnológico actual, aún no se contemplan que este dirigible sirva para el transporte de personas, más bien transportaría mercancía según menciona Alan Weston, ex-director de la NASA y quien lleva las riendas del proyecto.

Y sí, seguramente en este punto te estarás preguntando por qué la NASA estaría envuelta en esta clase de proyecto cuando tiene mejores cosas que hacer como llevar al éxito el programa Artemisa que llevará al ser humano de vuelta a la Luna y posteriormente a Marte.

Resulta que no es la primera vez que se asocia con proyectos sobre dirigibles, pues mucho antes de sus prácticas lunares en la década de los 60, estuvo desarrollando un proyecto llamado USS Macon, nombre del dirigible que diseñaron en 1928 y presentado durante la década de 1930.

Japón considera ayudar a sus empleados con semana laboral más corta

Y la razón por la que incluso la NASA y la Armada de los Estados Unidos (quienes hicieron uso de ella) dejaron también los proyectos con dirigibles, es que el USS Macon también terminó fácilmente destrozado en la costa de California por una tormenta.

Este dirigible solo estuvo en operación menos de dos años y tuvo el mismo destino que otro dirigible llamado USS Akron que se estrelló en 1933, con menos de dos años de servicio, poniendo en claro que el negocio de los dirigibles era una pérdida descomunal de dinero.

Lo que hará la diferencia entre los antiguos dirigibles con el más reciente de Sergey Brin, es que esta vez se pretende utilizar tecnología eléctrica, funcionando a base de una pila que trabaja con combustible de hidrógeno como muchos vehículos actuales.

Gracias a que el encargado del proyecto, Weston, ha cambiado su perfil en LinkedIn, se sabe que está trabajando para la empresa Ltare (presuntamente el nombre de la compañía de Sergey).

En su sitio de internet ltaresearch.com, comparten su bolsa de trabajo de lo que posiblemente sería el encargado de la tecnología que se pretende utilizar: un gerente de programa de hidrógeno profesional que ayudará a construir el que sería el «vehículo de vuelo más ligero que el aire».

España casi hace la competencia a Torre Eiffel con este monumento de 200 metros

Este profesional ayudará a administrar el almacenamiento, protocolos de seguridad y el sistema de propulsión de pilas de combustible de hidrógeno, todo gracias a un hardware de vuelo del que se pretende ir aprendiendo con el paso.

También se rumorea que este dirigible se encargará de llevar mercancía como alimentos o suministros en caso de emergencia, y sería el primer vehículo de la actualidad que tenga una pila con la mayor carga de combustible en el mundo.

Otros proyectos que están revolucionando la forma en la que nos transportamos en el aire

Hablando de vehículos voladores con  baterías eléctricas de hidrógeno tenemos a ZeroAvia, que es una startup que diseñaron  del primer tren motriz de un aeroplano que se alimenta con pilas alimentadas con combustible de hidrógeno.

Este pequeño avión es capaz de transportar a 20 pasajeros y sus motores eléctricos tienen una autonomía para viajar 800 kilómetros antes de requerir una carga. Así que hasta ahora esta tecnología solo podría funcionar para vuelos cortos dentro del país.

Ahora hablemos del Airlander 10, el dirigible modernos que dio mucho de qué hablar en 2016, cuando el británico Hybrid Air Vehicles hizo volar a su dirigible más grande del mundo, además de que recibió la aprobación por las autoridades europeas.

Miami: Prohíben patinetes al representar más un riesgo que un beneficio

Este prototipo se trata de un híbrido entre avión y dirigible más grande del mundo, cuya misión era la de recabar la información necesaria para empezar a producir modelos cada vez más novedosos y mejorados.

A pesar de haberse estrellado durante su segundo vuelo de prueba luego de 30 minutos de trayecto, continuó surcando los cielos hasta noviembre de 2019 que se volvió a estrellar y los encargados del proyecto creyeron que ya era momento de retirarlo para seguir adelante.

Airlander 10 es una aeronave de helio, propulsado por hélices de motor a diésel, por lo que por ahora no se puede comparar este proyecto con el del co-fundador de Google.

Será interesante ver hasta qué punto logrará evolucionar la tecnología de ambos dirigibles, cada quien con sus propias ideas. Y lo que sería importante también saber, es si realmente volverán los dirigibles entre las cenizas o llegarán para irse como la primera vez.