No se pueden fabricar chips porque máquinas que las fabrican también usan chips

La inesperadamente elevada demanda de chips por parte de empresas de fabricantes de electrónicos como teléfonos, tablets, laptops y tarjetas gráficas para PC durante la cuarentena de la pandemia, fue la razón principal de la crisis de escasez de chips en el mundo.

Pronto, las plantas fabricantes de chips empezaron a tener dificultades para abastecer al mercado de todo el mundo, teniendo que restringirse a proveer únicamente a ciertos clientes de mayor importancia, y otros sectores tecnológicos como el de los automóviles y otros dispositivos, así como el público en general, tuvieron que enfrentase  a alzas de precios y vitrinas vacías.

En ese entonces, se estimaba que para este 2022 la pandemia ya estuviera controlada, ya no se requiriera cuarentenas y finalmente empezar a abastecer como era normal. Pero el año ya ha consumido sus primeros seis meses y la crisis no parece dar tregua.

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Gigantes tecnológicas como Apple y Samsung han empezado incluso a diseñar sus propios chips de última generación, pero para levantar las fábricas para construirlas también tomará un tiempo, especialmente cuando se trata de adquirir la maquinaria como el equipo fotolitográficos, que irónicamente también funcionan con los chips que escasean.

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Crear chips requiere de chips, creando un ciclo vicioso en la lucha por vencer la crisis de escasez

Las fechas para poder ver apenas la luz al final del túnel se ha recorrido para mediados del 2023 y aun así no es para nada seguro, según menciona el director general de Intel, Pat Gelsinger, y la profecía parece cada vez más difusa ahora con la incapacidad de fabricar la maquinaria necesaria para hacer chips.

Esto lo ha mencionado el presidente ejecutivo de ASML, Peter Wennink, quien ya puede predecir que no podrán abastecer el mercado de chips al menos hasta el 2024 ante los desafíos que se van multiplicando en las fábricas de chips quienes no pueden satisfacer la demanda pese a trabajar a marchas forzadas.

Y es que además de ser uno de los fabricantes de chips en el mundo, también manufactura equipos fotolitográficos, aparatos que son esenciales en la fabricación de los semiconductores en las fábricas de Samsung, Intel, GlobalFundries e incluso TSMC, prácticamente todo el mercado de chips global.

Esto vendría a echar abajo los planes de muchas empresas tecnológicas de abrir más fábricas de chips para disolver la escasez como se tenía planeado, e incluso pueda que el problema se empiece a resolver por sí solo antes de que las fábricas empiecen a generar productos.

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Esto lo aclara el profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Ignacio Mártil quien es profesor de Electrónica y un experto de energía solar y semiconductores. Su experiencia y conocimientos le indican que podría pasar al menos cuatro años para que las plantas que ahora se están levantando puedan dar sus frutos.

Estamos hablando que desde el momento en que se pone “la primera piedra” para erguir el edificio, hasta que ya está listo para fabricar chips (ya sea en mayor o menor medida) sí podría demorar hasta el 2026 si empezaran ya mismo.

Claro, esto contemplando un escenario ideal donde las fábricas se hacen al instante de todos los recursos y maquinaria necesaria para la fabricación y es ahí donde encontramos este obstáculo que no se había contemplado hasta ahora: no hay equipos, porque los mismos equipos necesitan chips.

Además, la demanda por estas máquinas ya tiene una lista de espera ante la nueva demanda de maquinaria porque ahora todos quieren tener su propia fábrica para no depender del mercado global y los mismos fabricantes como Samsung, TSMC, Intel y SMIC también buscan expandirse en otros países.

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Eso no es todo, ASML también tiene que lidiar con proveer de maquinaria nueva a las fábricas que ya existen. Pues tratar de satisfacer el mercado fabricando a gran velocidad y sin descanso, ha hecho que mucha de la maquinaria empiece a desgastarse o mal funcionar, requiriendo ser hasta reemplazadas por una nueva.

El problema se hace cada vez más grande y es difícil ahora vislumbrar cuándo podría terminar la crisis, de momento los fabricantes de chips no dan el brazo a torcer y tratan de ser estrictos, prudentes e inteligentes al momento de vender sus chips para evitar una crisis mayor.

El mercado que continuará con productos a la baja y precios a la alza hasta nuevo aviso, será el de tarjetas gráficas que están siendo altamente solicitadas por los minadores de bitcoins, además de las consolas de videojuegos.