La empresa japonesa más antigua tiene 1400 años

Durante siglos hemos visto crecer a un sin número de empresas que se han encargado de proveer a la humanidad con suministros básicos para nuestra vida cotidiana.

 Encontramos un sinfín de empresas que se dedican a la rama alimenticia, automotriz, tecnológica, de entretenimiento, entre otras, y eso solo por nombrar algunas.

Pero te has preguntado alguna vez, ¿cuál es la empresa más longeva que ha existido a lo largo de la humanidad?  

CONTINUAR

Pues en esta ocasión te hablaremos de Kongo Gum, la empresa de operación continua más antigua del país nipón, la cual sigue en funcionamiento después de 1400 años desde su creación.

¿A qué se dedica una empresa con más de 1400 años?

A estas alturas seguro te estarás preguntando a qué se dedica esta antiquísima empresa Japonesa. 

Pues déjame contarte que es una de las más reconocidas y exitosas empresas que se han dedicado todo este tiempo a la construcción de templos budistas.

 Esta fue una tradición que pasó de generación en generación en esta familia quienes en un principio se dedicaban al negocio de la carpintería.

Fue mediante una invitación de uno de los príncipes de Japón, el cual expidió un pergamino de más de 3 metros de largo (el cual ha pasado ya de generación en generación siendo ya 40 las que han portado con orgullo dicho pergamino).

La Estación Espacial Internacional podría tener sus días contados al hallar estos daños

En él se invitó a Shigemitsu Kongo, quien era un carpintero experto en esa época y quien junto con otros dos maestros artesanos, para realizar un viaje a la península de Corea con el fin de construir el primer templo budista de Japón en Shitenno-ji.

Dicha invitación vino proveniente del Príncipe Shotoku, quien era un regente y político del periodo de la era Asuka en Japón, y quien estuvo bajo el servicio de la Emperatriz Suiko. 

El príncipe Shotuko también es recordado por ser un ferviente budista el cual ayudó a la difusión del budismo en Japón.

El primer templo construido por esta antigua empresa

Shitenno-ji construído en 593 d. C, fue la primera creación de la empresa Kongo Gumi, que se encuentra en la ciudad de Osaka.

Este centro budista fue el comisionado por el príncipe Shotoku por medio del cual se pretendía adorar a los cuatro reyes celestiales, mejor conocidos como Shitenno. 

Luego, se ordenó la construcción de más edificios, cada uno con un fin específico para abarcar las necesidades de ese entonces. 

Uno de ellos estaba dedicado a la religión y educación, otro más a la institución de bienestar y por último, uno dedicado a un hospital que contaba con una farmacia. 

¿De 15 a 25 es la mejor etapa de tu vida? La verdad detrás de este mito

Una majestuosa pagoda de cinco pisos forma parte del edificio, el cual también cuenta con un pabellón dorado principal, tres puertas impresionantes y una sala de conferencias.

Es después de esta construcción que Kongo decide comenzar su compañía Kongo Gumi dándole su apellido y prestigio proveniente del honor y éxito obtenido por la construcción de Shitenno-ji, la cual la hizo ser reconocida como una de las más importantes empresas.

De este modo se conservó dicho estatus durante muchos siglos, así como los conocimientos que fueron transmitidos de generación en generación al igual que el control y la propiedad del negocio familiar. 

El budismo, clave del éxito de Kongo Gumi

No es ninguna coincidencia que gracias a la difusión del budismo se logró alimentar el éxito de Kongo Gumi.

Todo esto gracias a que esta institución está respaldada en un sistema de creencias que ha perdurado por miles de años y cuenta con millones de seguidores, lo cual llevó a la construcción de muchos más templos.

Pero no solo se dedicaban a la construcción de templos budistas, también hicieron grandes construcciones como el castillo de Osaka, el cual es reconocido como uno de los más importantes edificios de Japón.

¿Se podrá algún día acceder a los recuerdos de otro?

Dicha construcción fue levantada en el año 1583 d.C. y tuvo un desempeño muy importante en la unión del territorio japonés durante el periodo de la era Azuchi-Momoyama. 

Lamentablemente, la caída de esta empresa que estuvo activa durante 1400 años vio su fin en el año 2006, debido a la economía de Japón en los años 80 la cual hizo perder mucho dinero a la compañía. 

Después de la recesión en los 90’s, el valor de Kongo Gumi fue en declive. Para el año 1998 la demanda de construcción de templos budistas había caído bruscamente, lo que provocaría una crisis y una deuda de la cual no se pudo recuperar.

Para salvar años de orgullo y sabiduría, fue adquirida y convertida en una subsidiaria de Takamatsu en 2006 que perdura hasta hoy.