A medida que avanza la contaminación ambiental y el efecto del cambio climático son grandes las preocupaciones que surgen. En estos tiempos, organizaciones como la ONU han venido advirtiendo que si no se hace algo pronto para contrarrestar la situación medioambiental, para el año 2030 el panorama será desolador.
Las cifras, las estadísticas y las investigaciones científicas se mantienen con esa voz de alarma. Pero, hasta qué punto es cierto que el planeta está tan agobiado que nos quedaremos sin oxígeno. Sí, el oxígeno, ese elemento químico tan importante y que nos permite vivir en este mundo. Es probable que llegues a considerar que al ritmo que vamos, en unas décadas no tendremos aire para respirar.
La verdad es que la respuesta a esa pregunta es un poco menos alarmante. Recientemente la Universidad de Toho en Funabashi en Japón y el Instituto de Tecnología de Georgia en Atlanta en los Estados Unidos, lograron dar una respuesta a este dilema. La primera conclusión a la que llegaron es que en la actualidad el 21% de la composición del planeta es oxígeno.
¿21% de oxigeno?
¿Es ese 21% de oxigeno a nivel mundial muy bajo en relación a otras etapas de la humanidad? No precisamente. El estudio llevado a cabo por el científico Kazumi Ozaki y Chris Reinhard, expone que las condiciones de oxigeno actual del planeta son las suficientes y adecuadas para que puedan desarrollarse especies vivas. El 0xigeno molecular, conocido como O2, es más que suficiente: de momento.
Lo que sí es inquietante es que en efecto los niveles de oxígeno si han venido descendiendo durante las últimas décadas. En cara a lo que fue la situación más primigenia del planeta Tierra, el abastecimiento que poseemos hoy en día de oxigeno es mucho más bajo. Entonces, ¿Cuánto falta realmente para que se agoté ese 21% de oxigeno del planeta?
Para llegar a la conclusión, las dos universidades a cargo de investigación, tomaron como referencia diversos sistemas geológicos y biológicos, como también se basaron en ciertos estudios climáticos. Tras calcular y emular a fondo el impacto de dichos sistemas, se pudo establecer que existirá oxigeno en el planeta durante al menos unos mil millones de años.
¿Mil millones de años?
¿Mil millones de años? ¿No es esa entonces una noticia muy esperanzadora? ¿Por qué entonces la preocupación por la situación medioambiental se mantiene? Incluso pensarás que de aquí a esa fecha, a la raza humana se habrá extinguido por otras razones distintas a los mismos efectos de los cambios climáticos.
Para entender esto, hay que partir que lo que demuestra este estudio es precisamente cuando exactamente no habrá una molécula de oxigeno en el planeta. Para cuando llegue ese momento, el mundo estará viviendo su propia revolución “metabolica”, similar a la que aconteció en la era de la extinción de los dinosaurios.
En otras palabras, el estudio lleva hasta su máximo extremo cuando será el momento en que las condiciones de vida serán irrespirables para los seres vivos que dependan del O2. Así que evidentemente este dato no puede ser tomado como referencia frente a lo que es la actual situación del calentamiento global.
Se agotarán los seres vivos a cargo de producir oxigeno
De acuerdo a lo declarado por el investigador Ozaki, el oxígeno en el planeta Tierra no es de carácter permanente. Dentro de mil millones de años, el nivel de dióxido de carbono estará a un nivel tan bajo que aquellos organismos fotosintetizadores, es decir las plantas, no tendrán condiciones suficientes para sobrevivir. Esto conlleva a que no se geste más oxígeno.
Para ese momento de la historia del planeta, el nivel de oxigeno vivirá una fuerte caída que es un millón de veces superior a la situación actual. Se presentará entonces una reacción en cadena, donde la producción de la biosfera no podrá resistirse. No habrá chance alguno para que exista un florecimiento de árboles y plantas, entre otros seres vivos que aportan a la producción del O2.
Lo más dramático de cuando la Tierra llegue a este punto, es que para entonces un gran conjunto de bacterias anaeróbicas entrarán a tener protagonismo sobre la vida del planeta. Estas bacterias, que en palabras de Reinhard “se esconden tras las sombras” se harán cargo de posicionarse del globo terráqueo. En consecuencia, la vida terrestre, e incluso la acuática, serán devastadas.
El planeta entrará en una fase intolerable
Ozaki y Reinhard son enfáticos que para ese momento, la capa de ozono ya se encontrará destruida, por lo que el mismo planeta estará aún más expuesto a los rayos ultravioleta. El efecto del calor solar será tan potente, que las condiciones de vida sobre la superficie serán intolerables.
Ante las conclusiones de esta investigación, es normal que surjan interrogantes cómo: ¿Qué pasa entonces con el problema del calentamiento global? ¿Por qué preocuparse tanto desde ya? Porque el tema de la situación medioambiental actual está siendo valorada desde la perspectiva del número de la población mundial.
Es decir, a medida que ocupamos el planeta, los riesgos de sostenibilidad incrementan. El medioambiente y la supervivencia del ser humano es lo que está en juego en este momento. Si no realizamos cambios acertados a medida que la población, se llegará a un punto en que no será sostenible convivir en este mundo.
Podríamos seguir viviendo de oxigeno durante varios siglos, pero ese factor no es suficiente para garantizar que la raza humana sobreviva. Las basuras, la contaminación de las aguas y la tala de árboles, tienen un efecto devastador contra el ser humano. Y es justamente eso lo que genera la inquietud actual sobre el destino del planeta.