El origen de la vida es uno de los enigmas más importantes que se ha formulado el ser humano desde tiempos inmemorables, y en su necesidad por conocer la respuesta, se han creado una serie teorías y creencias a través del tiempo, que van desde fundamentos religiosos hasta científicos.
Una de las teorías más aceptadas por la ciencia, es que la vida se creó gracias a la presencia del agua y otros elementos, que en su conjunto, formaron las condiciones ideales para formar vida en la tierra. Un suceso que no hemos podido observar en otro planeta cercano al nuestro.
El agua no solamente es nuestra potencial medio de creación como todo seres vivos, sino también es el elemento que nos mantiene con vida pues necesitamos de ella al estar conformados también de agua.
Desafortunadamente, la humanidad ha provocado que nuestros recursos acuíferos corran peligro, un recurso que no se puede renovar y que si llegamos a perder, pondría en peligro toda la vida de nuestro planeta.
Desde luego, la extinción de la vida en la tierra por la desaparición del agua no vendrá sin previo aviso, pues muchos expertos espera que se luche por este bien tanto como lo hacen por otros recursos como el petróleo, en pocas palabras, que existan guerras para saquear el agua consumible de otros países.
Debido a que el agua dulce se está agotando peligrosamente en nuestro planeta, es el apuro por los científicos el comprender mejor cómo es que el agua surgió en nuestro planeta en primer lugar.
Pues de acuerdo con los expertos, el agua es una sustancia que se generó en alguna etapa de los inicios de nuestro planeta y que tuvo que ser causada de algún modo.
Las dos teorías más sonadas sobre el origen del agua en los últimos años
A lo largo de la historia de la humanidad han existido teorías para todo, pero con el desarrollo de la ciencia, muchas de estas que incluso hay caído en lo fantasioso, han sido refutadas.
Actualmente existen dos teorías con bastante poder en la comunidad científica:
Teoría volcánica
Los volcanes han sido los protagonistas de esta teoría, la cual podría tener sentido si pensamos que durante el origen de la tierra todo era fuego, lava y volcanes, para posteriormente dar lugar a otros elementos como los océanos, las nubes, la atmósfera, etc.
De acuerdo con la teoría volcánica, el agua se formaría en el núcleo de nuestro planeta donde las altas temperaturas que rondan los 527 °C harían reaccionar átomos de hidrógeno y oxígeno, elementos que conforman el agua.
Dichas moléculas excitadas por la intensidad de calor, saldrían disparadas a la superficie convertidas en una niebla de vapor, que al condensarse con las temperaturas más frías, se convertiría en agua en la atmósfera primitiva que carecía de oxígeno.
También menciona que para dar lugar a grandes cantidades de agua que cubriera la tierra, este proceso tuvo que ocurrir durante millones de años creando así los océanos. Un fenómeno que posiblemente ocurrió hace 3,800 millones de años, solo 8 millones de años desde la formación de la Tierra.
Desde sus inicios hasta antes del origen del agua, toda la energía cinética, radiactiva, calórica y otros sucesos del planeta hicieron que nuestro planeta prácticamente hirviera creando un núcleo líquido de metales fundidos que se enfriaron.
Al enfriarse se formó tierra firme y luego protocontinentes, durante ese proceso de enfriado los gases volátiles se acumularían en la atmósfera de agua, carbón, halógenos y azufre durante 500 millones de años.
Para ese entonces, el planeta Tierra tenía una temperatura de 600 °C, manteniendo dichos compuestos flotantes en el aire, pero tan pronto como se enfrió por debajo de los 100 °C, todos esos gases y el agua se condensarían y caerían en forma de lluvia.
Cabe mencionar que entonces no había oxígeno en la atmósfera, pues tuvo que originarse primero el agua para que existiera el fenómeno de fotodisociación del agua, que rompería las moléculas del agua con los rayos del sol, para que el oxígeno se liberara.
Teoría extraterrestre
Desde luego no nos referimos a que vida alienígena llegó en sus platillos voladores para traer el agua, más bien nos referimos a cuerpos extraterrestres, en específico: meteoritos y cometas.
Esta teoría fue incluso apoyada por la NASA, donde se dice que el agua no se originó en la tierra, sino que llegó a bordo de cometas en forma de hielo.
Durante los primeros años de la tierra, era común que los meteoritos se impactasen una y otra vez, y no nos referimos a los pequeños cometas que terminan desintegrándose en nuestra atmósfera dándonos un espectáculo visual. Nos referimos a cometas tan grandes como un país entero.
Se dice que pudieron ser muchos de esto meteoritos los que se impactaron sobre la superficie planetaria liberando este compuesto, llenando nuestro planeta de agua, o al menos eso se contemplaba al principio.
Dicha teoría no fue muy bien recibida hasta que científicos de la NASA reformularon dicha teoría eliminando el elemento del hielo y agregando elementos químicos.
Esto surgió luego de analizar el cometa S4 LINEAR, que mostró signos de tener una composición y estructura química muy parecida al agua que encontramos en los océanos.
El deuterio es otro elemento que se encuentra comúnmente en los cometas, y se trata de átomos de hidrógenos ligeramente diferentes a los que tenemos en la Tierra, pues estos tienen un neutrón de más.
Pese a esta reformulación y las evidencias obtenidas de los cometas, sigue siendo una teoría con muchos huecos y más preguntas que respuestas.
Llega una nueva teoría sobre el origen del agua
Una nueva teoría que ha convencido a muchos científicos establece nuevamente que el agua fue originada en la tierra y no a través de elementos extraterrestres adheridos a los cometas que se impactaban en nuestra superficie.
De acuerdo con un nuevo estudio publicado en la revista científica Science, la materia estelar pudo haber sido el elemento determinante para el origen del agua.
Dicho material estelar vendría siendo el polvo y fragmentos resultantes de la gran explosión «el Big Bang», que posteriormente formaría todo nuestro Sistema Solar incluyendo la Tierra.
Esto lo refuerzan la evidencia adquirida de meteoritos que llegaron a la Tierra, pero a comparación de la teoría anterior, estos meteoros no vienen de los confines del universo, sino que son los residuos de la gran explosión que quedaron sueltos y aún rondan en nuestro Sistema Solar.
Dichos meteoritos contienen un alto índice de hidrógeno, elemento que conforma el agua junto con el oxígeno.
Incluso se cree que si nuestro planeta hubiese tenido casualmente altos índices de estos dos elementos en su superficie, hubiese tenido los elementos suficientes para generar tres veces el volumen de océanos que tenemos en la actualidad.
En pocas palabras, la superficie de la Tierra hubiese sido de agua desde un principio y no una superficie seca debido a su proximidad con el Sol, entonces mucho más radiante que en la actualidad.
Durante la exposición de esta teoría, incluso se refutó la de los cometas que sugería que los meteoritos llenos de hielo y agua conformaron los océanos, ríos, nubes y lagos, ya que lo dicho no ha coincidido con las evidencias químicas que conforman nuestro planeta.
Esto luego de que examinaran meteoritos de condrita, posiblemente formado hace 4,500 millones de años, momento cuando la Tierra y los demás planetas de roca se formaron.
Tal vez por ello existe evidencia visual de que algunos otros planetas como marte pudieron haber tenido agua e incluso vida en algún momento de su existencia.
Hasta ahora se tienen muestras de 200 meteoritos de este tipo y tienen la misma composición química de nuestro planeta y posiblemente de otros planetas de nuestro sistema.
Pese a lo mencionado anteriormente, no se descarta la posibilidad de que los cometas y meteoritos que impactaran a nuestro joven planeta pudieron haber originado en alguna medida el agua superficial, aunque no hubo manera de que lo hicieran con el agua que está dentro de las rocas.
Se dice que el agua interior pudo haberse originado gracias a los materiales existentes en el sistema solar interior, y aproximadamente el 5% del agua superficial pudo haberse originado por el material del sistema solar exterior.
Con estos hallazgos, parece que se tiene cada vez más claro sobre el origen del agua en nuestro planeta, sin embargo, no dejan de ser teorías que necesitan tener constantemente evidencias que lo compruebes, pero significa una esperanza para la vida en la Tierra.