El caso del único humano enterrado en la Luna

Cuando hablamos sobre la llegada del ser humano a la Luna, con frecuencia recordamos el famoso alunizaje realizado por los tripulantes del Apolo 11 en 1969.

Pero la llegada a la superficie no ha sido el único evento trascendental para el ser humano, pues otro suceso impresionante también ocurrió sobre su superficie.

Se trata del sepulcro de una persona en este satélite, convirtiéndolo en la única persona del mundo en ser enterrada en la Luna.

CONTINUAR

¿Quién era y porqué logró que sus restos descansaran en un lugar tan impresionante?

Eugene Shoemaker: El único ser humano cuyos restos se encuentran en la Luna

También conocido como Gene Shoemaker, es nada más y nada menos que uno de los pioneros que dio lugar a la disciplina de ciencias planetarias, además también fue quien descubrió el cometa que lleva su nombre: Shemaker-Levy 9.

Nacido en Los Ángeles en 1928, dedicó toda su vida a mirar las estrellas y tratar de descubrir que hay más allá sobre el misterioso firmamento espacial.

Para 1960, Shoemaker estaría realizando un doctorado en Ciencias Físicas en la Universidad de Princeton, donde fue quien descubriría que el enorme cráter de Arizona llamado Cráter Barringer, de hecho fue producido por el impacto de un meteorito.

El loro prehistórico que no podía volar

Gracias a sus investigaciones, él fue quien abriría a la ciencia la posibilidad que muchos de los cambios geológicos súbitos en nuestro planeta tienen una estrecha relación con los asteroides a lo largo de su historia.

Con ello, acabaría con las teorías de que los cráteres en nuestro planeta, e incluso los de la Luna, se trataban de volcanes extintos, y así también la ciencia descubrió la gran importancia de la Luna como protectora de la tierra al funcionar como escudo ante asteroides que pudieron impactar nuestro planeta.

Además, participó en los entrenamientos de los astronautas del proyecto Apolo y estaba destinado a ser el primer científico en ir al espacio, sin embargo, debido a que le fue detectada una enfermedad en la glándula suprarrenal, tuvo que despedirse de la idea.

Para el año que se suscitó el alunizaje, Shoemaker se dedicó a la búsqueda de asteroides que podían cruzar la órbita de la Tierra y eventualmente impactar en ella, haciendo descubrimientos nuevos e impresionantes.

Sus grandes aportaciones a la ciencia le hicieron acreedor de la Medalla Nacional de Ciencia de los Estados unidos en 1992, un año después, el cometa que llevaba su nombre fue protagonista del primer asteroide que impacta en un planeta captado por el ser humano.

Los nazis y su búsqueda constante ante el misticismo

Los aportes del Dr. Shoemaker lo llevaron a la Luna luego de su muerte

En 1997, un trágico accidente automovilístico en Australia le pondría fin a su vida a los 69 años de edad, y como homenaje y reconocimiento a todo lo que aportó tanto a la ciencia como a la humanidad misma, se decidió que sus cenizas descansaran en la superficie lunar.

Fue así como las cenizas del padre de la ciencia planetaria sería trasladado a bordo de la sonda espacial Lunar Prospector que las depositaría en nuestro satélite.

Entre otros reconocimientos a lo largo de la historia también se encuentra un cráter en la Luna que lleva su nombre.

Dicho cráter, tal como descubrió Shoemaker, se produjo a partir del impacto de un asteroide en el polo sur de la Luna. Dicho cráter fue el que llevaría su nombre debido a que la sonda espacial Lunar Prospector que llevaba sus cenizas cayó dentro de él.

Debido a que este cráter es extremadamente profundo por la fuerza con la que fue golpeado, es imposible ver el fondo por lo que además de helado, también es apodado «cráter de oscuridad eterna». 

Razón por la que posiblemente sería imposible visualizar la sonda que lo llevó a pesar de la gran tecnología que ya se tiene para observar cada detalle de la superficie lunar.

¿Quiénes fueron los Peaky Blinders de la vida real?

Otro asteroide también lleva el nombre 2074 Shoemaker, y que casualmente en vida lo bautizó como 1974 UA, pero que lo renombraron en su honor. Dicho asteroide está sujeto a la gravedad del Sol al igual que nuestro planeta, y se sabe que completa su órbita cada 881.9 días.

Sin duda, el trabajo del Dr. Shoemaker seguirá trascendiendo en la ciencia y la forma en la que seguiremos conociendo el vasto espacio que nos aloja.