De 12.000 millones a nada. Historia de un NFT

Todo eran criptomonedas hasta que llegaron los NFT (Non Fungible Tokens) que rápidamente se volvió una sensación entre los amantes del blockchain. La prometa de los NFT era poder crear bienes digitales.

Como sabemos, todo lo que subimos a la red son copias de un original, por ejemplo, cuando subimos una imagen, vídeo o audio, solo estamos haciendo una copia del archivo original que tenemos en el ordenador o dispositivo móvil.

Luego más gente la descarga y lo comparte, creándose una cantidad infinita de copias, es entonces cuando llegó el blockchain, capaz de transferir un archivo original a otro usuario, sin generar copias.

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Rápidamente se vio la oportunidad para los artistas y desarrolladores de videojuegos, quienes ahora tenían la tecnología para vender una obra artística original a cambio de dinero digital, y los desarrolladores de juegos pudieron crear ítems para los jugadores también únicos e irrepetibles.

En poco tiempo, todo el mundo empezó a comprar y vender NFTs, uno de los más destacables fue el que vendió Jack Dorsey, fundador y CEO de Twitter que vendió el primer tweet de la historia realizada por él mismo al mejor postor que rápidamente alcanzó los 2,9 millones de dólares.

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Aunque los NTF en general rondan entre los 100 y 1.000 dólares, hubo una venta que logró alcanzar los 69 millones de dólares en la subasta celebrada por Christine’s en 2021, donde entregó el artista Mike Winkelmann su más grande obra digital que consta de un collage.

Hasta ese momento, realmente nada tenía sentido pues no existía un mercado o referentes para saber qué precio ponerle a cada cosa, pero el boom de los NFT simplemente enloqueció a la gente haciéndolos gastar cantidades exorbitantes.

Las cosas se empezaron a poner cada vez más incomprensibles cuando alguien decidió vender un NFT de un píxel, así es, sólo un pequeño cuadrado sobre el lienzo que se valuó en 1,36 millones de dólares.

Pronto, los NFT se volvió una polémica y los detractores no se hicieron esperar, desplomando su valor

La fiebre de los NFT se desplomó tan rápido como llegó, pues mientras en agosto de 2021 registró su pico más alto del año en ventas, pronto decayó en solo un mes.

Enero de 2022 llegó con una gran cantidad de NFT de diversas empresas de renombre como Coca-Cola y Nike, alzando un pico histórico de 12 mil millones que solo duró dos meses, para Junio este valor se desplomaría, alcanzando apenas los mil millones.

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Mientras los inversores se lamentaban por esta caída en picada, el panorama se puso aún más incierto cuando también las criptomonedas empezaron a caer también, poniendo en tela de juicio una vez más la confiabilidad y las promesas que traía el blockchain.

Tanto las criptomonedas como los NFT presentaron una depreciación bastante preocupante, es como si de repente el oro se convirtiera en cuarzos. La plataforma de transacciones digitales, OpenSea también sentiría el golpe cuando pasó de 700 millones en ventas en junio, a solo 2.600 millones de dólares.

El fundador de la plataforma explica que los picos impresionantes vividos se realizó por la llegada de nuevos inversores y creadores que tenían la esperanza de volverse millonarios en un abrir y cerrar de ojos, pero cuando se dieron cuenta que no era el caso, simplemente abandonaron.

Solamente el 1% logró el sueño y se trata de los más grandes y populares (como todo en la vida) como Bored Ape Yacht Club que se volvieron prácticamente en el ícono de los NFT, así que ¿qué oportunidad tendrían los pequeños artistas?

Mientras tanto, surgió un movimiento anti-NFT en las redes sociales que logró gran relevancia y poder de opinión, haciendo incluso que algunas empresas desistieran de entrar al mundo de las NFT.

¿Tengo que preocuparme si tengo un empaste antediluviano?

Cuestiones de segregación, impacto ambiental y éticos, han sido la bandera de los anti-NFT en su mayoría los artistas digitales, grandes y pequeños. Las empresas de videojuegos también se pronunciaron entre ellos, el creador del mítico juego Minecraft, Mojang.

Los voceros de Mojang fueron contundentes con su respuesta cuando se les preguntó sobre su postura con los NFT, manifestando que no permitirían bajo ninguna circunstancia una opción que segregue a sus jugadores, pues su política se basa en que el juego sea accesible para todos.