Nadie los puede ver en los mapas, pero si hiciéramos un zoom en el Océano Indico, justo entre la isla de Madagascar a un costado de África, y la gran masa glaciar de la Antártida, veremos un pequeñísimo grupo de islitas.
Una de estas islas que nadie conoce, encontramos la Isla de los Cerdos (o la Île aux Cochons, como se diría en francés ya que es administrado por Francia.
Difícilmente podríamos decir que algo se mueve en un lugar tan remoto y desértico, pero lo cierto es que los pingüinos y los albatros (un tipo de ave de mar), así como los elefantes marinos y los otarios, de la familia de las focas.
Pero a comparación del resto del mundo que ha podido vivir tranquilamente sin conocer la existencia de estas islas, para la comunidad científica biológica y conservadores, es un punto clave y bien observada debido a un más preciado tesoro: La concentración más importante de pingüinos rey en el mundo.
Los pingüinos rey son unas criaturas hermosas, que a comparación de otros pingüinos blanquinegros, posees un cuello y laterales de sus cabezas totalmente negras, un toque majestuoso de un amarillo brilloso con cierta tonalidad naranja que recuerdan al oro.
Sus espaldas grises rodean su cuello y caen sobre sus alas hasta la cola, como si se tratara de una capa, en donde se “abrocha” la capa, el color oro se difumina delicada y elegantemente hasta su pecho blanco, que termina hasta sus patas completamente negras que le da un aspecto de llevar un esmoquin blanco y botas negras dignas de una fiesta de vals del reino.
Su nombre científico es Aptenodytes patagonicus, y puede llegar a medir un metro de altura y pesar hasta 16 kilos. Suele comer calamares, pececillos y otros crustáceos de la fauna marina sub-antártica. Desgraciadamente se encuentra en la lista de animales amenazados.
Si bien los investigadores son quienes tratan de mantenerlos siempre a la vista, esta isla es totalmente inaccesible por el momento, así que se basan en la tecnología satelital para capturar imágenes de la concentración de pingüinos para ver sus hábitos y contar la cantidad de especímenes.
Todo iba bien hasta que en 2017 desaparecieron inexplicablemente, causando alarma y confusión en sus cuidadores
Al ver las fotografías enviadas por el satélite, descubrieron que el 90% de la población de pingüinos rey se había ido (aproximadamente 900.000 especímenes), una conducta que nunca antes había ocurrido.
Los científicos querían ir a ver qué ocurría, pero financiar y planear una expedición no es algo sencillo y rápido, de hecho, la última expedición al lugar ocurrió hacía 37 años por la dificultad en acceder en cuanto a la movilización de recursos inmenso y peligro que significa.
Dos investigadores tuvieron que abordar de emergencia un barco ajeno el cual contaba con un helipuerto para trasladarlos por aire hasta la isla, algo bastante riesgoso debido a los fuertes vientos y las condiciones extremas que podría cancelar la misión.
Al llegar, el escenario era desolador, con solo un grupillo de pingüinos completamente solos. Para saber lo ocurrido, colocaron un sistema de cámaras a los alrededores para buscar posibles depredadores, pero no encontraron nada amenazante.
De hecho, los pingüinos que quedaron parecían bastante saludables y sin heridas. Luego de tomar muestras de sangre también pudieron descartar una enfermedad nueva o parásitos que pudiera matar al resto.
La única explicación a la que pudieron llegar, pero no corroborar, es que los pingüinos posiblemente han decidido cambiar de territorio, jugando con las “líneas térmicas” que con el pasar de las estaciones y el cambio climático, pueden variar haciendo que los pingüinos tengan la oportunidad de ir y venir entre las islas contiguas.
Pese a tener ayuda de las imágenes por satélites, pretender mover un satélite en órbita no es nada fácil o costeable para la comunidad científica, así que difícilmente pueden mirar hacia otro punto y buscar a los pingüinos en otro sitio.
Los observadores esperan que al cambiar las estaciones ellos regresen, mientras tanto, ahora toca turno de movilizarse para buscar nuevas formas de observaros e ir más allá del pedacito de tierra que habían estado observado por años.