Cuando hablamos de clásicos, prácticamente los hay de muchos géneros dependiendo del momento en la historia, por ejemplo, del principio del milenio podríamos destacar el rock alternativo, en los 90s el pop cachondo, mientras que en los 80s nuevos ritmos bailables vendrían a irrumpir los ritmos más melodiosos de la música disco de los 70s.
Y así podríamos navegar a través de la historia con el rock n’ roll, las bandas orquestas e irnos cientos de años atrás con la música clásica compuesta de sonatas de pianos y orquestas sinfónicas con ópera.
Pero, ¿qué hay más allá de eso? Recientemente en YouTube se ha hecho muy popular el canal Beedle The Bardcore, que ha llevado los temas más populares de las últimas décadas al pasado, tocándolas como si hubiesen pertenecido a la época medieval.
Desde Eminem, hasta Lady Gaga, podemos escuchar algunos temas en versión medieval al compás del laúd y la flauta. Pero incluso antes del boom de este canal, la música celta también ha brillado por la gran cantidad de aficionados a este estilo musical de la edad del hierro.
Pero, los ritmos impresionantes y solemnes no acaban en la antigua Grecia o el imperio romano que también tiene sus seguidores del ritmo de hace aproximadamente 2.500 años, pues de hecho, ritmos más antiguos han empezado a emerger.
Estamos hablando de las canciones hurritas, que datan alrededor de hace 3.400 años y que casi nadie conoce, pero gracias a nuevos vestigios, ahora tenemos la oportunidad de revivirlas.
Música hurrita, los ritmos de civilizaciones ya casi olvidadas
Es gracias al Antiguo Testamento, la más antigua parte de la biblia cristiana, que aún podemos saber de civilizaciones tan antiguas que ya casi nadie las conoce, como los hurritas, un pueblo ubicado al norte de Mesopotamia, que ahora estarían en Siria, Irak, Irán y Turquía.
En la actualidad hay tan poca evidencia de este pueblo que es muy difícil saber de ellos. Ha sido una antigua carta del rey Mitani de antes de 1.500 a. de C., el primer vestigio encontrado en 1887 que hablaba sobre este pueblo, aunque también hay restos arqueológicos y documentos egipcios y de otras civilizaciones.
Es precisamente una canción hurrita la canción más antigua que se conoce en la actualidad gracias a restos arqueológicos encontradas en 1950, que contienen composiciones musicales grabadas en trozos de arcilla.
Los expertos calculan que esta clase de partituras tienen una similitud a los antiguos salmos religiosos, y además de una clase de partituras, también contiene texto en idioma hurrita con lo que parecen ser cánticos.
Gracias a los dibujos que quedan de la época, se ha supuesto que el instrumento musical utilizado ha sido el sammûm, un instrumento de cuerdas muy parecido a una tabla de madera pero con nueve cuerdas, tocándose a modo de arpa pero que se sujeta muy parecido a una guitarra.
Algunas versiones modernizadas de esta notación musical ya se encuentran disponibles en YouTube si se busca por música hurrita y claramente se ve el patrón de la música tradicional del medio oriente, por lo que fácilmente podemos pensar que es la música que la antecede.
¿Cómo era la notación musical hurrita hallada?
Una de las tablillas de arcilla talladas con notas musicales ha sido bautizado como «Himno hurrita a Nikkai», pues los cánticos parecen estar alabando a la diosa Nikkai que está relacionada con la siembra y los huertos, posiblemente para obtener grandes cosechas.
Pero se han encontrado alrededor de 36 himnos que se encuentran en escritura cuneiforme, es decir, uno de los sistemas de escritura más antiguos que datan de más de 3.000 años, y que se han encontrado por el área del ahora Siria.
El bautizado «h.6», es el único texto que ha sido hallado y preservado completo, eso sí, muchas de sus partes fueron encontradas en diversos trozos, cada uno con su nombre, y el h.6 es el que ha venido a completar todos estos fragmentos en una sola tabla que ha traído a la vida al cántico de la diosa Nikkai.
Una de las principales características de la tabla completa, es que en la parte superior encontramos el himno hurrita, debajo de esta hay una división con dos líneas, además, también notaron que el texto se encontraba grabado de ambos lados de la tabla.
Lo interesante es que, pese a que el texto está escrito en líneas horizontales como lo hacemos en la actualidad, de hecho el texto tiene una continuidad en forma de espiral, es decir, se empieza a leer la primera línea de un lado de la cara y continúa dándole la vuelta a la tabla, al terminar esa línea se le vuelve a dar la vuelta a la tabla para continuar en la siguiente línea, y así sucesivamente.
La tabla no solo contiene el cántico a la diosa, también cuenta con instrucciones musicales en escala diatónica heptatónica para el instrumento de nueve cuerdas que se mencionó anteriormente.
La escala heptatónica se refiere a una escala musical de siente notas, como la que utilizamos en la actualidad. Con diatónica se refiere que contiene dos tipos de intervalos que se repiten en la octava nota dentro de una escala de siete notas secuenciales.
Sin embargo, lo que ha interesado mucho a los investigadores es sobre el texto del cántico, pues la lengua hurrita todavía no se conoce del todo y aún existen vacíos que van del poco entendimiento del idioma, y por algunos pequeños fragmentos que se despostillaron de la tabla.
Mesopotamia, cuna de la música que ha hecho posible los ritmos de hoy
Es ahora que nos damos cuenta con estos descubrimientos, que la zona de Mesopotamia fue cuna de muchos de los fundamentos de la música que continuaría hasta nuestra época, especialmente en aquellos lugares donde aún se conservan ritmos antiguos.
Desde luego, la civilización tan artística y perfeccionista de la antigua Grecia, también influyó mucho en los procesos de sistematización, la estética y la gracia. Desde antiguas civilizaciones como la hurrita que se prolongó hasta los egipcios, empezaron a desarrollar la música instrumentaría.
Los rituales religiosos fueron profunda inspiración para el desarrollo de la música, no solamente en cuestiones de adoración, también en la imploración y melodías sobrias para rituales fúnebres, algo bastante avanzado y bastante sólido tomando en cuenta que en esa época aún no existían conceptos musicales como en la actualidad.
Los antecesores de las arpas y las guitarras las encontramos aquí, con liras y cajas de resonancia con cuerdas, ornamentas de animales para nada rústicas, de hecho, detallada y exquisitamente bien decorada con oro, diversos colores, texturas, patrones, figuras de animales o personas y más, convirtiendo al instrumento musical en toda una obra de arte.
Babilonia es otra de las culturas igual antiguas que datan del 2.300 a. de C., que también muestra su propio avance en la música, especialmente en sus interesantes instrumentos musicales que nos recuerdan a los parlantes, así también como flautas, arpas, tamboril, el salterio que sería el ancestro del violín y la zampoña, una hilera fusionada de tubos que funcionan similar a las flautas.
En la misma zona del actual Oriente Medio, encontramos a Sumeria que se formaría en el ala sor de Mesopotamia, y que de hecho se le conoce como la primera civilización humana como tal. Es aquí donde la música para rituales se estandarizó, y han sido los causantes de que este tipo de ritmos se haya expandido por toda esta zona.
Del otro lado, en el ala norte de Mesopotamia encontramos a Asiria, y que elevarían un gran imperio dirigido por poderosos reyes, y eso se reflejó incluso en su música, pues ahora la música no solo estaba dirigida a los dioses, también a los señores de alta alcurnia y reyes, la música tomó otro significado, el del arte divino, dándole un aire de solemnidad y poderío.
Debido a este nuevo giro, es que empezaron a parecer otros instrumentos menos ortodoxos en cuestiones de rituales y cánticos divinos, ahora aparecen instrumentos membranófonos, es decir, aquellos que cuentan con una especie de membrana como los indicios de las panderetas, Idiófono (que tienen un sonido propio como los platillos, las castañuelas, palos, etc.), flautas dobles y otros instrumentos distintos de resonancia.
El antiguo Egipto vino a sistematizar la música, implementándole conceptos numerológicos y cosmológicos, pues creían que hasta los astros y las estrellas producían sonidos, tal vez por eso sus instrumentos evolucionaron a unos más elegantes y que no son de uso rudo. Y lo demás es historia, la música comenzó a tomar nuevos enfoques, que los llevó a evolucionar, a tener sonidos diferentes, a desarrollar nuevos instrumentos musicales, pasando de ser dedicados a dioses, a reyes, héroes y luego a esa persona amada, simplemente ha sido la semilla que ha influido de algún u otro modo, a la música moderna.