Neuralink es una empresa relativamente nueva fundada en 2016 en California, pero trae consigo grandes proyectos que nos llevarían a una nueva era de la tecnología.
Especializada en el ramo de la neurotecnología, esta empresa se dedica a desarrollar interfaces que interconectarían cerebros con computadoras y que se podrían implantar en las personas a través de una cirugía.
Dicha tecnología se le conoce como «Brain-Machine Interfaces» o «Interfaces cerebro-máquina» abreviada como BMI, y que tendrían como objetivo ayudar a las personas con algún tipo de discapacidad causada por algún desorden neurológico.
Es decir, cuando el cerebro ya no es capaz de enviar señales al cuerpo para que se mueva o funcione con normalidad, los BMI actuarían como un puente de comunicación directo con el cerebro y el cuerpo, logrando nuevamente las funciones normales.
Sin duda un proyecto ambicioso que lograría volver a la realidad algo que hasta ahora solo se ha visto en películas de ciencia ficción: una perfecta simbiosis entre cuerpo y máquina, gracias a la inteligencia artificial.
Hasta ahora ha dado excelentes resultados en pruebas con animales en la Universidad de California, pero ya se encuentra en un punto suficientemente maduro para que comiencen las pruebas con seres humanos.
Elon Musk: El hombre detrás de lo que sería la primera persona biónica
Musk no es para nada alguien ajeno a la tecnología del futuro, pues es de hecho el fundador de Tesla (SpaceX) quienes han traído a nosotros los primeros automóviles eléctricos y muchas otras novedades que en la actualidad disfrutamos y nos pone un paso adelante en cuestiones de tecnología.
Elon Musk quiso ir más allá y comenzó su nuevo proyecto que conectaría cerebros humanos con computadoras, y en el más reciente encuentro sobre tecnología mencionó que su empresa, Neuralink, ya está lista para vender sus primeras interfaces este 2021.
De lograrlo, los hospitales tendrían acceso a la posibilidad de implantar electrodos en cerebros humanos capaces de enviar «pensamientos» a una computadora que haría el trabajo en su cuerpo.
De este modo, personas con lesiones cerebrales que son aún conscientes y lúcidos en su entorno, pero incapaces de mover su cuerpo o realizar funciones vitales, podrían volver a hacer uso de ellas gracias a esta tecnología.
Aunque en definitiva es algo fantástico que pondría a la humanidad al día con los avances de la inteligencia artificial, existen preocupaciones sobre intenciones colaterales, es decir, que dicha empresa tenga el control y acceso al pensamiento de las personas quienes portan su dispositivo.
Nuevos implantes neurológicos abren la puerta al hackeo de cerebros
Con la llegada de esta nueva tecnología no podemos dejar de pensar en el posible lado oscuro, especialmente si se vuelven tan accesible que pueda caer en malas manos.
Como lo ha planteado Masamure Shirow en su famosa obra ficticia Ghost in the Shell, puede caber la posibilidad de que los cerebros puedan ser hackeados para extraer información valiosa como los secretos de una empresa o cómo obtener grandes sumas de dinero.
Todo esto tomando en cuenta que quienes posean dicha tecnología, desde luego, serán quienes tienen más recursos como multimillonarios y dueños de grandes corporaciones que tienen mucho que esconder en sus mentes.
O al igual que en las redes sociales, donde los hackers son capaces de obtener información íntima que pueda ser usado para extorsionar personas con grandes recursos monetarios, es un riesgo que igualmente puede acontecer cuando una computadora está de por medio entre los pensamientos y su sistema.
Otras teorías y reflexiones llevados a novelas y obras también suponen el miedo de las personas por que la tecnología sea tan avanzada que esta sea capaz de dominar tanto la mente como el cuerpo de las personas, obligándolas a realizar acciones a favor del gobierno o la corporación detrás de los implantes cerebrales.
Y aunque parezca algo de un futuro lejano o incierto, la realidad es que esto ya se está llevando a cabo, tal es el caso de las investigaciones realizadas por la Universidad de Washington.
Su personal ya ha logrado realizar un puente de comunicación cerebro-cerebro, permitiendo a dos personas jugar simplemente utilizando sus pensamientos a través de una computadora.
La Universidad de California también ha trabajado mucho en esta tecnología, logrando atrapar señales neuronales de una persona mientras conversa, transformando todo lo que dice y piensa en texto gracias a una computadora. Sin duda el futuro ya está aquí.