Europa no puede con la demanda de puntos de recarga para autos eléctricos

Las autoridades comenzaron a hablar de fantásticos planes para reducir al menos en un 55% las emisiones de CO2 en la atmósfera de Europa para en 2030. Entre los planes figura una sustitución a gran escala de vehículos a combustible por aquellos impulsados por energía eléctrica.

Para ello se tomaron estimaciones y cálculos bastante específicos que se pueden encontrar en la nuevas normativas para disminuir la contaminación denominada Euro 7, donde se limitaría la emisión de CO2 a 47,5 gramos por kilómetro recorrido para los vehículos a gasolina, y ya no los 90 gramos de CO2 por kilómetro como actualmente se castiga.

Y para incentivar a que las personas dejen sus viejos coches y adquieran uno eléctrico, se ha estado planteado desde hace dos años eliminar por completo los impuestos al comprar estos vehículos, aunado con otra campaña de ayuda a la gente a tener acceso a ellas.

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Además de tratar de revertir el daño climático, también se pretende activar el mercado de los autos eléctricos luego de la dramática caída que se originó por el COVID-19.

La Comisión Europea señala que apoyar a gran escala a la industria automotriz podría significar una deuda impagable para las futuras generaciones, por eso todos sus esfuerzos deben apuntar hacia el impacto que tendrá en el futuro, dejándole a la juventud no solamente soluciones económicas, también un planeta más limpio y saludable donde vivir y desempeñarse.

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Menciona que el IVA a vehículos será exento sólo a los coches ecológicos donde figura el coche eléctrico e impulsado con hidrógeno, reduciendo dramáticamente el precio en el mercado y haciéndolo mucho más accesible a las personas que un coche a gasolina o híbrido.

Las reducciones varían de acuerdo al territorio, por ejemplo en Italia y Portugal podría alcanzar una disminución del 23% sobre el precio, en Luxemburgo podrá llegar al 17%, en Suecia en 25%, y en algunas zonas de España podría llegar a un 21%.

Para verlo de una forma más sustancial, un Nissan Leaf de 40kWh que estuviera a 29.438 euros en el mercado, quitándole el IVA podría costar unos 35.600 euros.  Un SEAT Mii electric podría reducirse incluso hasta unos 17.500 euros aproximadamente.

La gente ya se ha animado a comprar un coche eléctrico, pero ahora no hallan donde cargarlos

La Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) se han dado cuenta que detrás de los grandes y emocionantes planes de la Comisión Europea, realmente no hay una base sólida que la haga tan factible como se presume.

Y es que han obviado un factor vital para el funcionamiento de los coches eléctricos que quieren impulsar, la electrificación de las ciudades para que toda esa gran cantidad de vehículos verdes puedan circular.

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Habrá que invertir en la infraestructura necesaria para recargar una gran cantidad de coches eléctricos, estaciones de carga que actualmente escasean incluso en las ciudades más grandes donde es cada vez más común ver un coche verde.

La ACEA apunta que para llevar el ritmo que propone la UE, habría que instalar 6,8 estaciones de carga en toda Europa a más tardar para el 2030, haciendo aproximaciones rápidas, esto significa que habría que estarse instalando 14.000 estaciones públicas a la semana, pero solamente han podido instalar unos 2.000.

En España tampoco pinta bien, pues para poder cumplir con la demanda estimada habría que existir al menos 28.000 estaciones de carga públicas, pero apenas se cuenta con 12.700 esparcidas de forma poco conveniente, haciendo imposible un viaje largo con un coche eléctrico.

 Es cada vez más evidente que las autoridades están apuntando al blanco equivocado, donde en vez de poner sus esfuerzos en que la gente compre autos verdes lo más rápido posible, primero hay que invertir y ponerlo todo en instalar una red de carga de vehículos extensa y estratégicamente colocados.

Si la gente duda en adquirir un coche eléctrico antes que los costes de compra, es la preocupación de quedarse varados con la batería agotada, y encima tener que esperar a cargar su batería de 0% a 100% lo cual puede tardar horas, algo que también se podría solucionar si hubiera más estaciones.

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Mientras que las manufactureras de coches eléctricos están resolviendo a gran velocidad el problema de autonomía y velocidad de carga, las autoridades también deben poner de su parte para darle menos motivos a la población de dudar al adquirir un vehículo cero emisiones.