Todo el mundo conoce la NASA y sus grandes avances en el mundo de la cosmonáutica, pero incluso la agencia más poderosa ha tenido competencia que le ha venido pisando los talones desde los primeros intentos del ser humano por cruzar la atmósfera terrestre.
De hecho, Rusia (en aquel entonces la Unión Soviética) fue el primero en colocar un satélite artificial en la órbita terrestre por ahí de 1957, y si alguna vez ocurrió el alunizaje de Estados Unidos, fue porque Rusia ya venía amenazando con que lo haría primero también.
Actualmente Rusia cuenta con su propia agencia espacial llamada Corporación Espacial Estatal o mejor conocida como Roscosmos que ha existido desde 1992 luego de la desaparición de la Unión Soviética, y la Agencia Espacial Federal Rusa (RSA) desde 2015.
Debido a sus grandes avances en el sector, es que ha sido uno de los colaboradores principales en el proyecto de la Estación Espacial Internacional, lográndose gracias a ellos la construcción de los módulos centrales espaciales Zarya y Zvezda que llegaron al espacio en colaboración con la NASA.
Roscosmos también hizo posible gracias a su financiación el módulo Nauka o Módulo Laboratorio Multiproósito Mejorado de la EEI que apenas fue acoplabdo en verano de 2021. Además, ha realizado investigaciones científicas para varios proyectos como un orbitador de Luna y un Lander para futuras misiones en Venus que se planean utilizar en 2025.
La Agencia Espacial Europea también ha estado dependiendo de la tecnología espacial de Rusia, recordando que con el laboratorio Nauka que lanzó Roscosmos también viajó el Brazo Robótico Europeo (ERA), así como la propuesta de unión en las próximas misiones junto con Rusia y China.
Y Rusia pretende seguir expandiéndose y mostrar dominio en el juego, como sus planes de crear su propia estación espacial Lunar y abandonar el EES que comparte con otros países, lanzar misiones para la Luna y Venus, satélites y mucho más tratando de ser uno de los líderes espaciales donde hasta la NASA ruegue por participar.
ExoMars: Antes de estallar la guerra, la ESA estaba convencida de que Rusia podía seguir siendo un gran aliado
Antes del desastre, cuando el asunto entre Rusia y Ucrania era más bien visto como una “tensión política”, Josef Aschbacher, director general de la Agencia Espacial Europea alivianó los rumores sobre las tenciones en el ámbito espacial y su misión más importante en puerta.
Se trata de ExoMars, la misión espacial astrobiológica con destino a Marte que haría competencia con Estados Unidos, logrando poner a la ESA y Roscosmos en el planeta rojo para colectar sus propias muestras.
ExoMars también haría su propia búsqueda de indicios de vida extraterrestre investigando factores como la presencia de agua, la química del medio ambiente, gases atmosféricos, ya sean actuales o rastros de que alguna vez lo hubo.
Una de las herramientas a utilizar sería el ExoMars Trace Gas ORbiter (TGO) y un módulo de aterrizaje Schiaparelli EDM que ya había sido lanzado desde 2016 y así poder obtener información valosa sobre la presunta apariencia de gases como el metano en la atmósfera, un elemento importante para la vida.
Este año, 2022, se esperaba la misión más importante de llevar el rover ExoMars a la superficie de Marte con la tecnología de Roscosmos donde iba a tener participación la Empresa de Ingeniería de Tecnología Logística Aeroespacial (ALTEC) de Italia.
También Alemania juega un papel muy importante en las misiones al ser los elegidos para las fases de pruebas de los cohetes, y Francia al poseer una de las bases de lanzamientos de cohetes más importantes, la Guayana Francesa en Sudamérica.
Y es que la Agencia Espacial Europea ha admitido recientemente que aún no se puede considerar a la altura de sus contrapartes Rusos debido a la falta de dinero para financiar los lanzamientos, atrasándolo en cuestiones de exploración con humanos, pero gracias a la colaboración esperaban lanzar un sistema de navegación satelital y un satélite Meoteosat de nueva generación.
Pero conforme la “tensión política” comenzó a convertirse en una verdadera amenaza, se comenzó a temer por la factibilidad de las misiones que ya estaban a la vuelta de la esquina, eso advirtió el astrónomo de la Universidad de Chile, César Fuentes, quien puede ver un duro golpe a los avances aeroespaciales con la llegada de las primeras sanciones a Rusia.
Pero no solo el país atacante tiene las de perder, pues recordemos que incluso Estados Unidos y Europa ya contaban con los cohetes rusos para continuar sus misiones en el espacio. Ahora, se espera una serie de cancelaciones y optar por alternativas para tratar de que los lanzamientos se hagan este mismo año.
Fuentes también señala que si en la actualidad estaremos nuevamente sobre la superficie lunar y hemos llegado hasta Marte, es gracias al poder de colaboración que no existió en la era de la Guerra Fría cuando cada quien avanzaba lentamente en la carrera por conquistar el espacio.
Además de ExoMars, Rusia también es colaborador muy poderoso en misiones como la puesta en órbita del satélite eRosita que nos permitirá recolectar datos para observar energía de rayos X que provienen de todas partes del espacio, y nos darían pistas valiosas para saber la ubicación de agujeros negros.
El programa de eRosita fue una de las primeras misiones que han quedado en un paro indefinido por parte de Alemania como una forma de protesta por los recientes ataques de Rusia, esperando que estas fricciones no tiren de forma definitiva los planes.
Rusia comienza su invasión en Ucrania y el panorama espacial comienza a ponerse más turbio para los famosos Soyuz rusos
Mientras en Estados Unidos el nombre de los cohetes Saturno se hizo popular gracias a las misiones Apolo, en la Unión Soviética se escuchaba todo el tiempo sobre los primeros cohetes espaciales Soyuz por ahí de la década de los sesenta.
Los Soyuz más evolucionados aún siguen siendo una parte fundamental en muchas misiones actuales con cohetes y naves tripuladas comúnmente utilizadas para el progreso de la Estación Espacial Internacional, lanzamiento de satélites y para uso de los agentes europeos.
Pero el protagonismo de los Soyuz en los proyectos venideros se ha vuelto algo borroso luego de que el presidente ruso ordenara la invasión a Rusia pese a las advertencias de varios países de tomar represalias.
Dos días después de que Moscú empezara un intenso ataque al país vecino, la Unión Europea y otros países comenzaron una oleada de sanciones donde se incluía el apoyo a Roscomos, prohibiéndole lanzamientos de cohetes Soyuz en las plataformas de despegue europeos como la Guayana Francesa donde habían estado realizando todos sus lanzamientos.
¿Esto significa un duro golpe para NASA al no contar con los cohetes rusos para su Estación Espacial Internacional? En absoluto, pues Estados Unidos ya cuenta con ayuda de las empresas aeroespaciales privadas que han estado surgiendo en los últimos años, uno de ellos SpaceX de Elon Musk que ha sido una pieza fundamental para las misiones actuales de la NASA.
Pero los Soyuz todavía habían estado operando en la Guayana Francesa apenas este 10 de febrero donde Rusia lanzó 34 satélites One Web, para realizar lanzamientos comerciales para Arianespace y Starsem, así para apoyar a la Agencia Espacial Europea de forma recurrente, siendo Europa los más afectados por esta dura pero necesaria decisión.
Los proyectos que se quedaron en paro eran de efecto inmediato y mediano plazo, teniendo aún en su agenda el uso de los Soyuz para uso de Arianespace en abril de 2022 para colocar dos satélites en nuestra órbita, así como el inicio de la misión EarthCare Earth planeada junto con la ESA en 2023 donde Japón también ha estado participando.
Además, el Soyuz realizaría una misión de recolección del telescopio espacial Euclid y un satélite CSO-3 de reconocimiento también para la primera mitad del 2023.
La medida también incluyó la retirada de 87 empleados en la Guayana Francesa que trabajaban en las misiones de Roscosmos y otras firmas que colaboran con ella como Progress RCC, TsENKI y NPO Lavochki.
¿Qué tan efectivas serán estas sanciones? De momento no se sabe hasta qué grado escalará esta decisión, donde Rusia opte simplemente por retrasar sus lanzamientos hasta que las aguas se calmen en relación con Ucrania.
Pero incluso los representantes no saben qué otras decisiones tomarán para persuadir a Rusia de que dé marcha atrás a su invasión, y cualquiera que sea la conclusión, solo el tiempo dirá qué medidas tomará Roscosmos contra todos los países que le dieron la espalda.