¿Cuánto CO2 evitaríamos si toda la humanidad usara sólo bicis?

Que la mayoría de la población utilice una bicicleta para ir a trabajar, hacer compras y trasladarse a sitios de recreación, es prácticamente utópico en un mundo donde las ciudades han sido moldeadas para los coches.

A excepción, claro, de los Países Bajos, el ejemplo a seguir para muchos países que desean disminuir el índice de contaminación por CO2 debido a la ridícula cantidad de automóviles que diariamente se aglomeran en la hora pico.

Holanda es considerada ya el paraíso de las bicicletas, pues no verás aquí un solo coche particular, todos se transportan a pie o bicicleta. Desde luego, esto en mayor o menor medida de acuerdo a cada localidad.

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De hecho, se estima que han superado los 18 millones de bicicletas para solo 17 millones de habitantes, así que prácticamente cada ciudadano tiene garantizada una bicicleta para transportarse y algunos incluso dos.

¿Cómo lograron esto? Se dice que el gobierno neerlandés puso todo su empeño no solo para preferir, sino para convertir en parte de su cultura el andar en bicicleta.

Dutch Cycling Embassy es la embajada que se ha asegurado que todas las generaciones de ciudadanos, en especial los niños, empiecen a ver a las bicicletas como la forma más saludable y responsable de trasladarse.

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Dicha embajada también se encarga de documentar su experiencia, recabar información de estudios y  tecnología para ayudar a otros países a implementarla más fácilmente en sus respectivas ciudades.

Países Bajos está demostrando que la modernidad y la eficiencia están en transformar las ciudades gradualmente para darle prioridad a las bicicletas

 

Si bien las grandes urbes difícilmente podrían transformarse y sólo pueden limitarse a darle una pequeña cabida a las bicicletas, aún hay posibilidades en otros poblados y zonas suburbanas que están en desarrollo para empezar desde ahora a moldearla.

En el país neerlandés, muchas de sus calles dan prioridad a las bicicletas otorgándoles doble carril, mientras que los autos circulan por un carril a un costado, prácticamente de forma invertida que en el resto del mundo.

También, cuestiones como el tipo de pavimentación, los semáforos y señalizaciones están todas adaptadas para el buen flujo de los ciclistas, y en aquellas calles donde se comparte con el flujo de vehículos motorizados, las reglas de tránsito les dan prioridad a las bicis.

Desde luego, esto significa también adaptar los aparcaderos, sitios que son alucinantes, donde puede abarcar decenas de miles de bicicletas en las ciudades más grandes, y aun así ser mucho más compactos que un aparcadero de coches donde no cabría una fracción de ellos,

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Tan solo en la capital, Ámsterdam, se estiman que más del 60% de la población utiliza las bicicletas para su transporte diario y cotidiano, superando las 800.000 bicicletas circulando en la ciudad, frente a los cerca de 270.000 coches.

Se estima que el 32% del tráfico de vehículos en la ciudad está compuesto por bicicletas, los coches representan el 22%, mientras que el 16% lo compone el transporte público. Y si hablamos del centro de la ciudad, el sitio más concurrido, estaríamos hablando de un tráfico de bicicletas del 48%.

Desde luego, aquí los ciclistas viajan con preferencia y gran seguridad, incluso venden increíbles accesorios para llevar las compras y otra clase de mercancías en un vagón adaptable. Es así, como prácticamente no hay exclusa para usar un carro.

Y ¿qué hacen durante la temporada de lluvias? Las tiendas rebosan de todo tipo de chaquetas a prueba de agua e impermeables, incluso hay algunos que han aprendido a maniobrar perfectamente la bicicleta con el paraguas, o simplemente utilizar el transporte público.

Pero no todo es perfecto, las nevadas de invierno pueden ser una pesadilla para los ciclistas, especialmente en aquellas calles donde la prioridad y el espacio la tienen los coches, empujando la nieve a la ciclovía.

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Aunque el gobierno envía equipos de limpieza de ciclovías, lo cierto es que la nieve a veces puede ser imparable y vuelve a llenarse de nieve a los pocos minutos.

En estos casos, los ciclistas tratan de circular por la ciclovía lo mejor que pueden, afortunadamente, la pintura de las señalizaciones en el piso no son blancos debido a las nevadas, así que pueden ser aún visibles, y si el camino está bloqueado por montículos de nieve, los conductores de coches saben que deben ser respetuosos y compartir espacio.

Las bicicletas también pueden circular por las aceras, donde los vecinos, tiendas y otros locales tratan de mantener el lugar despejado para los peatones y los ciclistas, aun así, no deja de ser una temporada dura.

Si todos siguiéramos el ejemplo de Países Bajos, ¿cuánta cantidad de CO2 nos estaríamos evitando?

Resultaría en bulo decir que sabemos a ciencia cierta cuánto CO2 contamina cada país, a menos que tengamos medidores en los escapes de cada vehículo, avión o chimeneas de fábricas.

Pero la premura por detener el cambio climático ha incentivado a muchos gobiernos a monitorear tanto como sea posible la cantidad de CO2 que se expiden, es así como hemos llegado a algunas cifras y conocer aquellos países más contaminantes del mundo.

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Por ejemplo, en la lista negra encontramos a Alemania como la más contaminante, al ser uno de los países que más carbón utiliza para alimentar la energía eléctrica del país, también encontramos Corea del Sur y Canadá, con emisiones estimadas que van entre los 500 y 600 millones de toneladas al año.

Se estima también que la Unión Europea  en su conjunto liberó más de 867 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera en 2021 según la Eurostat.

Esto nos da una idea de la cantidad de gases de efectivo invernadero se estaría ahorrando el planeta si algún día los países decidieran utilizar bicicleta como Países Bajos, que si lo tomáramos como referencia, al menos nos estaríamos ahorrando 260 millones de toneladas de CO2 al año si tan solo alrededor el 30% de la población europea decidiera movilizarse en bicicleta. Y esto es algo que no solamente los científicos desean que suceda, también  los médicos.

Y es que la llegada del consumismo nos ha puesto dos sogas en el cuello. La primera ha sido las enfermedades crónicas que deja el consumo de productos utraprocesados que son los que más se consumen en la actualidad. La segunda también tiene que ver con el consumismo, esta vez tecnológico que nos da más comodidad y menos oportunidad de ejercitarnos, llevándonos al sedentarismo, otro asesino silencioso.

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Las pruebas científicas, sólidas y concluyentes de que optar por la movilidad ciclista causan un impacto positivo en nuestra salud ahí están, desde hace ya varios años pero a nadie parece importarle lo suficiente.

Eso no es todo, también nos encontramos con muros político-económicos que no permiten a muchas localidades en vías de desarrollo adoptar nuevas formas de movilidad por cuestiones de escasa inversión para la infraestructura, implementación y manutención.

¿Cuánto tiempo y qué tan difícil fue para Países Bajos cambiarse a las bicicletas?

Si bien, el cambio climático ha sido el principal factor en los últimos años para que más países empiecen a adaptar las ciudades para que más personas comiencen a cambiar sus autos por bicicletas.

Es así como cada vez más ciudades se han animado a implementar ciclovías y servicio público para arrendar bicicletas comunitarias, esto visto principalmente en las capitales y aquellas ciudades industriales más contaminantes del mundo.

Pero no fue el caso de Países Bajos. De hecho, les tomó cerca de 50 años lograr lo que hoy disfrutan, y todo por salvaguardar la vida de los ciudadanos ante un alarmante índice de mortalidad vehicular.

La relación de este país con los carros está manchada de sangre, luego de que en la década de los 70 se decidió poner un alto al preocupante índice de muertes por carros que superaban las 3.300 muertes al año, donde en promedio 500 eran niños.

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Es así como ocurrió, de la forma menos pacífica posible, este cambio de paradigma. El resultado de un gran movimiento llamado “Stop de Kindermoord” (Alto asesinos de niños).

Si bien, antes de la Segunda Guerra Mundial ya eran las bicicletas la principal forma de transportarse, la llegada de los coches comerciales era considerado el futuro del país, transformando las ciudades para la circulación de los coches entre las décadas de los 50 y 60 como cualquier otra ciudad lo hizo en su momento.

Pero la oleada de muerte hizo que la población se movilizara la población en protestas sin fin para que el gobierno cambiara de rumbo, algo que finalmente se logró. Y es imposible no preguntarnos, ¿podríamos el resto del mundo hacer lo mismo algún día para poder evitar la crisis climática?