Inventan el arnés para aves imposible de quitar, urracas se liberan en 20 minutos

No se trata de cualquier urraca de parque, estamos hablando de la gran urraca canora, también conocida como el verdugo flautista, una increíble ave australiana que ha dado mucho de qué hablar en la comunidad conservacionista.

De hecho, en la Universidad de Granada, los estudiantes de ciencias suelen aprenderse la frase “no es raro conocer a gente que sea más tonta que una urraca australiana, es más raro conocer a alguien que pueda superarle en inteligencia”, y tienen toda la razón.

La criatura alada ya tiene fama en la Facultad de Ciencias por burlar la inteligencia humana más de una ocasión, lo que le ha valido incluso que no la puedan monitorear adecuadamente para su conservación.

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Los conservacionistas de College of the Sunshine Coast de Australia, han tratado de todo para poder adherirles aparatos de rastreo pero las urracas australianas simplemente se niegan. Incluso se han tomado su tiempo y recursos en diseñar y manufacturar una correa, un proceso bastante complicado de seis meses.

La idea es que no importa lo que el ave intente, sea imposible de quitar a menos que un miembro del equipo pueda liberarla, pero para su sorpresa las listillas se las arreglaron para quitárselas en cuestión de minutos, dejando a los investigadores con las ganas de saber más sobre sus hábitos sociales.

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Para esto el equipo de la universidad tuvo que hacer mucha investigación para dar con el diseño ideal que permitiera al ave desplazarse pero también que salvaguardara los dispositivos electrónicos que poseía.

Una vez que seleccionar a un grupo de urracas y les pusieron los arneses, sólo quedaba recolectar la información sobre los misterios de estas aves. Pero para su sorpresa, solo pasaron 20 minutos de que fueran liberados para quitarse los arneses.

Eso no es todo, fueron en total cinco arneses instalados, los cuales a los tres días ya estaban en el suelo funcionando para nada. Las aves no solo descubrieron cómo quitárselo, también compartieron la información para liberar al resto mientras el equipo universitario se quedó con más preguntas que respuestas.

Y es que no es nada común que las aves tengan esas conductas de ayudar al resto a salir de un aprieto a menos que realmente haya una remuneración a cambio como al ayudarse a obtener comida en momentos bastante raros o especiales.

Por esta misma razón, las urracas australianas están en la mira de los curiosos científicos

Así es, que las aves hayan podido quitarse el arnés ha alimentado aún más la sed de estudiarlos en la comunidad científica, así que también los misterios de cómo esta ave socializa con los suyos por ahora tendrá que esperar, otro enigma de esta brillante ave.

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De momento, se sabe algunas cualidades bastante impresionantes de la urraca, como que es capaz de recordar alrededor de 30 rostros de sus cuidadores, algo que es impresionante tratándose de una especie completamente diferente, es decir, ¿cuántos rostros de animales podrías recordar al grado de identificarlos inmediatamente?

Aunque no todo es magnífico en estas aves al menos para el ser humano ordinario, pues de lo que más hay noticias al respecto es de los desafortunados incidentes principalmente de los ciclistas que accidentalmente se cruzan por su territorio.

Los desafortunados ciclistas terminan con picotazos y arañazos en sus espaldas y brazos, a lo que tienen que huir a toda velocidad, demostrando que son bastante territoriales y agresivos cuando se trata de cuidar sus nidos.

Fuera de eso, es impresionante lo que esta increíble ave ha interactuado con el ser humano. Un vídeo en YouTube bastante famoso demostró cómo una de estas aves ha podido comunicarse con una persona a través de carteles.

Desde luego, la urraca del vídeo necesito un entrenamiento rápido para poder responder preguntas de dos opciones, a lo que cómicamente una de las preguntas fue “¿Odias a los humanos?”.

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El autor del vídeo se trata de Marcus Page, un profesor de 36 años que realizó este proyecto aprovechando la cuarentena por la pandemia, y la atónita comunidad científica agradeció que no se haya dedicado a ver películas en Netflix y mejor dedicara ese tiempo en algo mucho más revelador.

Gracias a esto, se espera que la urraca australiana  tenga más visibilidad e interés para su conservación, pues aunque no está en la lista de especies amenazadas, se está acercando rápidamente a los números rojos, algo que no debemos permitirnos si queremos conservar a esta increíble ave.