Un gobierno político-religioso que ha debilitado la fe de los turcos

Muchos territorios alrededor del mundo tuvieron que aprender por las malas que la Iglesia y el Estado no son la mejor solución para mantener la armonía y la justicia dentro de sus naciones. Esto data desde la Edad Media donde el poder de la Iglesia y el poder de las coronas eran energías que con frecuencia chocaban tratando de encontrar inútilmente un punto medio.

Conforme los territorios se expandían y nuevas tierras eran conquistadas de otras civilizaciones con sus propias creencias, fue necesario un nuevo panorama donde pudiera haber cabida a una libertad de creencias y cultos sin terminar siendo perseguidos y asesinados por el culto dominante.

Fue entonces cuando el término de laicidad, la separación de ambos poderes para poder otorgar nuevos términos de justicia más ajustados a las ideologías y problemáticas modernas, tal y como sucedió en su momento en España y sus colonias.

CONTINUAR

Ha pasado tanto tiempo desde que el Estado laico ha sido el poder dominante por encima de los cultos, que es difícil pensar cómo es la vida en países donde no hay una separación y aún se rigen por sus creencias religiosas, tal y como sucede en Turquía donde domina el Islam.

Creyentes de otras religiones como la cristiana aún no tienen claro su futuro en el país islamita

Hasta el 2010, alrededor del 99,5% de los habitantes de Turquía se declaró creyente, donde el 98,58% dedican su vida a practicar el Islam, lo que hace una minoría bastante pequeña quienes creen en otras religiones o se consideran ateos.

Vuelven los dirigibles, pero esta vez con pilas de hidrógeno

Lo cual en otros países laicos no supone grandes problemas como lo es el catolicismo y cristianismo en el occidente, pero ¿qué pasa con aquellos de otras religiones que tienen que vivir en un país donde domina la religión dominante?

Eso no es todo, Turquía comparte fronteras con Siria, uno de los países que se encuentran en una guerra civil sin precedentes con otros países del Medio Oriente donde han surgido grupos terroristas  basados en sus creencias religiosas como el Estado Islámico.

Hace un par de años cuando los ataques a Siria se intensificaron, las bombas se hicieron estallar justo en la frontera del territorio Turco, pero no se trataba de un ataque al azar o militar, al contrario, se trataba de un ataque terrorista islamitas a zonas residenciales donde se sabe habitan personas de otras religiones como los kurdos y cristianos, y así ahuyentarlos o exterminarlos en una especie de “limpieza” de otras etnias.

Todo continuó como una lucha entre líderes cristianos e incluso evangélicos estadounidenses que residen en el lugar, así como otra etnia antigua como los kurdos que tuvieron que ser quienes lucharían contra grupos terroristas como ISIS.

La nueva sede de Amazon nos parece una "caca"

Es en estos países donde el Estado va de la mano con la religión, es donde ni siquiera se puede profesar otras religiones, donde convertirse del islam al cristianismo es un objeto de persecución y asesinato.

A pesar de que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan ha manifestado tomar medidas para salvaguardar la vida de los cristianos en su territorio y prometió incluso reparar las iglesias que fueron violentadas durante la guerra civil en Siria, el hecho de que el Islam todavía tenga poder de cambiar las cosas en cualquier momento, no garantiza un cambio absoluto.

Las ideologías del gobierno islamistas se empiezan a ver retorcidas para los ciudadanos creyentes de Turquía

Incluso los ciudadanos creyentes ha resultado bastante controversial la forma en que el gobierno ha tomado algunas acciones inofensivas de los ciudadanos y lo han transformado en algo totalmente maligno al grado de prohibir y reprimir al pueblo.

En mayo de 2020 hubo mucho revuelo entre los ciudadanos en general y la comunidad LGBT+ en Turquía, luego de que el Museo de Arte Moderno de Estambul propulsó una iniciativa a las escuelas para aligerar las tensiones por el Covid-19.

Una ruta por los parques naturales más interesantes americanos

La ansiedad, las pérdidas de un ser querido, las nuevas medidas de protección y la incertidumbre luego de haber cumplido un año del inicio de la pandemia, ha sacado finalmente a la luz la importancia de la salud mental del ser humano, un tema tabú que había sido infravalorado hasta que se sintió su repercusión fuertemente.

El museo animó a los niños de las escuelas a pintar y hacer dibujos de esperanza donde el arcoíris era el tema principal debido a sus colores brillantes que traen alegría a cualquier niño, una de las tantas actividades que se practicaron alrededor del mundo como España, Italia y el Reino Unido para animar también a los profesionales de la salud en el frente de batalla contra el virus.

Pero lo que era una actividad recreativa inocente fue transformada rápidamente en un símbolo de “perversión”, al grado incluso de culpar a la comunidad LGBT+ y  prácticas fuera de la norma religiosa, como la verdadera fuente de los males como la llegada del Covid-19.

Culparon al museo y las escuelas que participaron como agentes conspiratorios para convertir a los niños en personas homosexuales. Mientras que Ali Erbas, autoridad de su ministerio religioso con competencias dentro de la educación que ha tomado particular poder últimamente, culpó a las personas que actúan fuera de la norma religiosa como los verdaderos culpables de todos los males del mundo.

Islandia invita a turistas a pasear sobre la lava de su volcán activo

Residentes empiezan a optar por el ateísmo a medida que el presidente Turquía, Erdoğan, implica más al islam en las cuestiones políticas

La compañía turca anónima que se especializa en opinión pública a través de encuestas y consultas ciudadanas, ha dado informes de la evolución de las prácticas religiosas en el país de los últimos 10 años a la fecha, reportando que los números de personas que se consideran no creyentes se ha triplicado.

En cuanto a los ciudadanos que profesan el islam, se encontró que a comparación de años anteriores, el porcentaje de personas que se declaran activos en su religión es de 51% en comparación con el 55% de antes.

El científico y abiertamente ateo, Ahmet Balyemez, menciona en su propia experiencia que ha llevado una vida ajena a las creencias religiosas por más de 10 años. Tanto él, como muchas personas que se están alejando de su religión se han cuestionado si ese es el verdadero islam, cuando ven las acciones de sus líderes políticos actuando bajo la antigua primera era islamita.

Esto quiere decir, que si las acciones nada agradables de los políticos turcos están basadas fuertemente en los cimientos del islam, eso ha llevado a pensar a la ciudadanía que ese es el islam original, y no están nada contentos con eso.

Ser Patrimonio de la Humanidad se puede revocar como este caso en Liverpool

Las cifras proporcionadas por Konda del aumento de ateos en Turquía no precisamente coincidan con las cifras antes mencionadas de Diyanet donde ha declarado que el 99% de la ciudadanía se consideraba musulmana, abriendo un debate sobre la veracidad de ambas cifras.

Cemil Kilic, teólogo musulmán opina que ambas cifras pueden estar en lo correcto a pesar de no coincidir, y es que no todos practican la fe desde la espiritualidad, hay mucho que se consideran musulmanes al practicar la fe desde una perspectiva social y cultural.

Es decir, habrá turcos que no son arraigados la creencia religiosa, ni se acercan espiritualmente, pero por el simple hecho de participar en peregrinaciones, usar velos, orar con cierta regularidad sin ser demasiado estricto, es suficiente para considerarse un musulmán.

La línea entre la fe y la tradición es bastante borrosa desde que esta división existe desde hace cientos de años. Menciona Kilic que fácilmente el 60% de los turcos pueden considerarse musulmanes de fe, y posiblemente no pase de esa cifra.

Además, la gran mayoría todavía conserva una religión mezclada con el poder, algo que data desde la era de los omeyas por ahí del siglo VII, quienes a pesar de orar de acuerdo al Corán que rechaza toda injusticia, los omeyas acostumbraban orar diariamente para alabar a poderes terrenales como los sultanes y el poder del Estado.

China quiere ganarle a la NASA enviando sus propios astronautas a la Luna

Las intenciones de los omeyas perduran en la cultura moderna, donde las oraciones dejaron de ser motivo de fe a su dios y se transformó en una forma de expresar obediencia a los líderes políticos, algo que se puede ver diariamente en las mezquitas.

Kilic admitió que los ateos han demostrado tener más valores éticos y una conciencia más arraigada a la justicia que muchos musulmanes. Por lo tanto, que cada vez haya menos turcos practicantes de la religión y que incluso se vuelvan al ateísmo, es una idea bastante factible.

Gracias al liderazgo del presidente Erdogan, son cada vez más las personas que rechazan la predominancia del islam, las sectas y otras comunidades religiosas que han surgido y están llegando al poder, un tipo de religión que se desacredita día con día.