La muerte es un final natural de todo ser vivo. Todas las entidades vivas de este mundo están destinadas a morir, viviendo por un periodo determinado de tiempo y cumpliendo con un desarrollo específico. En el caso del ser humano, la muerta constituye uno de sus más grandes misterios.
Lo que sí se sabe, por lo menos para la mayoría de los mortales, es que una vez falleces, tu cuerpo se convierte en unos restos que deben ser enterrados o incinerados. La descomposición y el deterioro del cuerpo, es otro de los fenómenos que ofrece el paso del tiempo: ese amo de todas las cosas que se hace cargo de destruir la materia de todas las cosas.
Hoy en día, el tema del destino que debe vivir el cuerpo de una persona fallecida ha sido motivo de polémica. Y es que el fenómeno de ser enterrados genera la ocupación de un lugar determinado, como lo son los cementerios. Curiosamente por lo mismo, hoy en día, las tumbas se encuentran en modo de arriendo.
Recompose: una propuesta para ayudar al planeta
Porque aunque una persona sea sepultada, a los cuatro años más o menos, se suele exhumar el cuerpo para finalmente ser incinerados. La solución más lógica sería entonces que todos los cuerpos sean incinerados, evitando así la acumulación de un espacio. Pero no todos respetan la filosofía de que el cuerpo de una persona sea devorada de inmediato por las llamas.
Para mediar en esta polémica, la compañía Recompose propone que el cuerpo humano tenga un destino mucho más útil y aporte a la salud del planeta. Mientras la incineración genera humo contaminante en la atmosfera y los cementerios necesitan de espacio, esta empresa decide apostarle a que el cuerpo de una persona fallecida se convierta en abono para fertilizar los campos.
Recompose, una empresa de los Estados Unidos, empezaría a ofrecer este servicio a partir del año 2021. Parece una idea sacada de un libro de ciencia ficción, Recompose cuenta con todas las licencias para comenzar a ofrecer sus servicios en Seattle, en el estado de Washington. De hecho, ya existe una legislación americana que permite que el cuerpo humano sea utilizado como compostaje humano.
¿Cómo se convierte un cuerpo humano en abono?
¿Qué es lo que supone el compostaje humano? ¿Cómo se efectuaría esta transformación de materia humana a abono? El proceso de descomposición de cuerpo se lleva a cabo en unas pequeñas recamaras. Dichas recamaras vendrían a ser el nuevo cementerio, donde el colchón en el que reposará el cuerpo está conformado por astillas de madera.
Todo está dado para que el sistema de aireado le permita a los microbrios reproducirse e iniciar el proceso de descomponían de manera natural. Se estima que el proceso de descomposición solo necesitará de al menos unos treinta días. Así se convierte en tierra de manera rápida. El éxito de la descomposición se encuentra en las dimensiones de la recamara y el aire que allí se compacta.
De modo que se produce una atmosfera bastante pesada, donde la emisión de los gases colabora a que el proceso agresivo de la reproducción de los microbios sea acelerado. Así, se completa el proceso de compostaje.
¿Qué hacer con el abono?
Lo que propone la empresa que ofrece este servicio es que el abono obtenido sea utilizado por la familia y amigos de la persona fallecida para cultivar terrenos, como lo podría ser el mismo jardín de tu casa. Así, se le dará un uso ecológico y todo el cuerpo de la persona, tendrá una nueva oportunidad en la vida de otras plantas e insectos, aportando al ecosistema.
Sin embargo, también es la opción de donar el abono a la misma empresa. Recompose reconoce que esta opción permite que la salud del planeta sea mucho más positiva, ya que de acuerdo a estudios, tal como lo informa la empresa, cada vez que una persona es incinerada, esto genera alrededor de una tonelada métrica de CO2.
De hecho es la misma cantidad que se deriva del proceso funerario que acontece desde un entierro tradicional. Ya que el ocupar un espacio, para al cabo de cuatro años afrontar la incineración, representa el mismo daño hacia el planeta. De modo que optar por este servicio, supone el último aporte que puede realizar una persona a la hora de despedirse de este mundo.
Un servicio para el ser humano
En el momento, la empresa Recompose estima que el precio de este servicio será de $5.500 dólares americanos, lo que viene a traducir unos 5.000€ euros. Además, es solo un servicio disponible por ahora para humanos. Así que no hay opción alguna para aquellas personas que consideren usarlo en mascotas.
¿Qué opinas al respecto? ¿Estarías dispuesto a pagar por un servicio así? ¿Estarías dispuesto a que uno de tus familiares se convirtiera en abono? Tal vez respondas que sí, teniendo en cuenta el aporte que se le brinda al medioambiente.