«Trabaja duro para tener éxito» es lo que nos dicen nuestros padres, mentores e incluso las frases motivacionales que leemos en las redes sociales, a decir verdad es algo que tiene mucho sentido, ¿cierto?
Pero lo que no nos dicen es que el trabajo duro y el esfuerzo son solo una de tantas maneras para conseguir lo que queremos. Entonces, ¿cuáles son las otras opciones?
El más fuerte sobrevive… y también el más suertudo
Hay muchas personas que creen que las cosas siempre suceden por algo, pero si hay algo que nos han demostrado las ciencias exactas es que el azar es algo que existe.
Un claro ejemplo lo encontramos en la típica frase «los pobres son pobres porque quieren», nada más lejos de la realidad que refleja la ignorancia de los factores que nos construyen como humanos y que nos permiten llegar hasta cierto punto.
Por ejemplo, tú que tienes la oportunidad de leer este texto seguramente muy en el pasado tuviste la suerte de estar tal vez en el lugar indicado para conseguir un empleo decente, o tal vez tuviste la fortuna de nacer con padres con cierta estabilidad económica.
Gracias a todos esos factores y personas que te rodearon en tu infancia, es que eres como eres en la actualidad. Tal vez tuviste acceso a una televisión, a una educación, padres cultos, un ambiente seguro, juguetes didácticos, etc.
Pero, ¿qué hay de un pobre?, posiblemente el hombre que ves recogiendo basura hoy nunca pudo ver la televisión, sus padres eran analfabetas y tuvo que trabajar en vez de estudiar, viviendo en un ambiente limitante. ¿Qué posibilidades tienen de tener las herramientas cognitivas y físicas para salir de la pobreza?
Aquí podemos decir que tuviste suerte al nacer con tu familia y en ese lugar geográfico, en ese momento de la historia, etc., todo al azar pero perfectamente conjugado para dar como resultado una persona capaz de tener acceso a una computadora, leer y más.

Lo que dice la ciencia sobre quienes pueden alcanzar el éxito
La lista de opciones para alcanzar el éxito apenas comienza, de hecho esto está comprobado científicamente gracias a investigadores de la Universidad de Catania, quienes comprobaron que existen factores como la suerte las que determinan el éxito.
Esta investigación partió de una idea principal: El éxito se adhiere a una primicia llamada la ley potencial.
Esta ley nos dice que son pocos los que acumulan beneficios, y son muchos los que están dispuestos a conformarse con poco.
Para comprobarlo, desarrollaron un modelo que permitía registrar diversos factores observando cómo se reparten entre una comunidad simulada con personas de diferentes perfiles.
Así pudieron simular incluso 40 años de vida laboral de cada una de estas personas donde eventualmente algunos alcanzarían el éxito y otros no. Desde luego, esta simulación la hicieron repetidas veces para tener un fundamento más sólido en sus resultados.
Talento y riqueza, los otros elementos en la ecuación del éxito
En conclusión, los resultados arrojaron que las personas que obtuvieron éxito no estaban necesariamente relacionadas a un perfil dotado de talentos, de hecho, eran completamente lo opuesto.
Esto vendría a poner en tela de juicio la creencia de que las personas exitosas son aquellas que tienen alguna clase de talento innato o desarrollado a base de esfuerzo, o por sus cualidades personales.
De hecho, esta subestimado algunos factores como las fuerzas externas o ambientales alrededor de la persona de las que no tiene control, es decir, la mera suerte, como un factor exponencial para lograr el éxito.
Incluso si preguntamos a personas con diversos perfiles económicos, tendrán su propia versión del vehículo para llegar al éxito:
Los pobres piensan que para ser exitoso necesitas tener contactos influyentes que te permitan escalar. La clase media pone todos sus esfuerzos en los estudios pues piensan que tener un alto grado de estudios abre las puertas, y los ricos piensan que es el trabajo duro y puro el que te da riquezas.
Pero ahora la ciencia nos dice que son un montón de situaciones que rodean a las personas las que abren esa oportunidad al éxito independientemente de tus contactos, estudios o talento.
Ahora solo queda reflexionar sobre cómo las riquezas del país son distribuidas en la población, el rezago educativo, los valores de la sociedad, la pobreza del país, y muchas otras situaciones más que mezclados pueden ser la receta perfecta para el éxito.