Los autos eléctricos de Tesla a penas se están recuperando de los escándalos por sus autos explosivos por defectos en su batería, cuando ya ha dado otra noticia de qué hablar.
Esta vez se trata de un Tesla Model S y los hechos ocurrieron en California, con uno de los vehículos del Departamento de Policía de Fremont, peculiarmente el lugar donde Tesla tiene su fábrica principal.
En medio de una persecución, esta patrulla tuvo que dejar ir al maleante aparentemente por falta de batería, como era de esperarse, la crítica de la prensa y la ciudadanía no se hizo esperar poniendo tanto al oficial como al auto en tela de juicio.
Tal impacto causó la noticia que el Departamento de Policía tuvo que dar la cara para explicar lo ocurrido un 22 de septiembre cuando ocurrió dicha persecución.
De acuerdo con la prensa, cerca de la media noche la policía estaba tras el criminal cuando el Tesla Model S confirmó por radio que tendría que retirarse por falta de batería después de haber estado corriendo varios minutos a toda velocidad.
Con menos de 10 kilómetros de autonomía restantes, no tuvo otra opción que pedir refuerzos para que ocuparan su lugar, un kilometraje muy ajustado si tenemos en cuenta que el refuerzo llegaría varios minutos después y todavía tendría que regresar a cargar el auto.
Por desgracia, la persecución se fue tornando difícil y el criminal logró escapar, teniendo que abrir una búsqueda para capturar a quien realizara un acto ilícito en la ciudad de Santa Clara.

¿El auto a combustión supera al auto eléctrico ante una persecución?
Las autoridades mencionaron en sus redes sociales que lo ocurrido con el automóvil eléctrico no es nada nuevo, ni nada diferente a lo que ha sucedido cuando una patrulla de combustión se queda sin gasolina.
Aunque admitió ser una «situación vergonzosa», no da lugar para verse obligados a regresar a las patrullas a gasolina, pues en ambos casos puede suceder lo mismo en una persecución inesperada donde las patrullas no estén preparadas para tal trayecto a toda velocidad que gasta rápidamente tanto batería como combustible.
Los datos señalan que el oficial del auto Tesla comenzó la persecución a las 11:05 de la noche, nueve horas luego de que terminara el turno del oficial y cuando es más normal no tener la batería llena.
El seguimiento duro un aproximado de ocho minutos donde recorrieron cerca de 16 kilómetros a 177 km/h, al punto de las 23:13 horas la estación recibiría la notificación del oficial sobre su retirada por falta de batería.
Luego ocurrió lo inesperado cuando el sospechoso se metió a un costado de la carretera para adelantar un vehículo, dicha maniobra peligrosa fue la señal para terminar la persecución al no poder seguirlo sin poner el riesgo la vida de los demás conductores.
Fue entonces cuando las tres patrullas apagaron sus sirenas y se dispusieron a continuar su trayecto a velocidad permitida para después regresar.
En un comunicado posterior, las autoridades explican que el Tesla Model S que se retiró de la persecución solo tenía 50% de batería al iniciar su turno, nueve horas antes de la persecución, debido a que no hay obligatoriedad o un protocolo que exija a los oficiales a cargar su batería al 100% antes de iniciar su jornada.
Esto es debido a que en un día común las patrullas llegan a recorrer entre 115 y 130 kilómetros, tan solo una fracción de los 620 kilómetros que ofrece una carga completa, es decir, solo gastan entre 40 y 60%, por lo que cargan luego de los dos turnos.
Pese a lo ocurrido, el Departamento de Policía está satisfecho con el rendimiento de los Model S luego de 6 meses de haberlo implementado, e incluso ha superado las expectativas en funcionalidad.
Sin embargo, se ha abierto un debate en cuando a actualizar los protocolos para ajustarlos a este nuevo tipo de autos que al parecer aún está en una etapa temprana.
Mientras tanto, las autoridades ya han anunciado que están en el proceso de agregar un segundo modelo de auto eléctrico, esta vez un SUV que promete también dar buenos resultados, sumándose gradualmente al objetivo de cero emisiones.